Desde los comienzos de nuestra Orden, los conventos fueron concebidos
como casas de predicación y lugares de estudio
y enseñanza, surgiendo así las escuelas
conventuales, y los estudios particulares y generales.
Estos centros de estudio, incorporados a veces a las Universidades,
fueron inseparablemente ámbito de formación
de los frailes, y lugar donde se hacía partícipes
a otros de nuestro estudio. Ello era entendido como parte
de la misión propia de la Orden.
En cuanto medio absolutamente necesario para el estudio,
la Biblioteca logró atesorar, a lo largo de cuatro
siglos, un importante fondo documental, a fin de ofrecer
a sus usuarios los servicios que demandan.
A través de la Biblioteca del Centro de Estudios
y de la Hemeroteca intentamos ofrecer un importante servicio
de apoyo a la docencia, al estudio y a la investigación,
mediante la gestión y difusión de documentación
e información
En estos últimos años, se han
ido podido realizar las siguientes actuaciones: